Típicamente, un proveedor de servicios le asignará una sola dirección IP que deberá usar cuando se conecte a su servicio. NAT hace posible que el tráfico de usuario parezca que proviene de esa sola dirección, sin necesidad de cambiar las direcciones reales del usuario. Esta función es muy útil ya que, internamente, la mayoría de las redes usan direcciones que han reservado para uso público, pero que no son válidas para enrutar a través de Internet (ya que es posible que se estén usando las mismas direcciones en otras redes). Además, como se explicó anteriormente, permite que varios usuarios usen el mismo servicio en forma simultánea.